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Revista ALTAÏR
nº 64/01 - Marzo 2.010
PVP
5,95 €
SUIZA
Sin
tópicos
MUCHO MÁS QUE CIMAS Y GLACIARES
Espectacular y previsible. Es la descripción que, probablemente, bastantes
viajeros españoles harían de Suiza... antes de visitar el país. La
espectacularidad está asegurada por la mayor cordillera europea, los Alpes, con
cumbres que superan los cuatro mil metros de altitud. Sus vertientes exhiben
paredes vertiginosas, glaciares, cataratas, bosques de coníferas, todos los
alicientes que caracterizan la alta montaña, sublimados hasta su máxima
expresión. Y si su descubrimiento a pie es una delicia para el senderista,
también lo es para el viajero menos activo, quien se beneficia de un ejemplar
sistema de transportes que incluye trenes, cremalleras, teleféricos, funiculares
y todo tipo de ingenios mecánicos concebidos para poner la naturaleza al alcance
de su mano. Más abajo, en los valles, se asientan ciudades pulcras, exquisitas,
que conservan un pasmoso patrimonio histórico y se ofrecen amables a los
visitantes. Responden al estereotipo de orden vinculado a la sociedad helvética.
Sin embargo, conviene abrir bien los ojos, ya que esa sociedad atesora una serie
de rasgos originales que desmienten la supuesta previsibilidad. Por ejemplo, un
sistema político que prescinde de la dualidad entre Gobierno y oposición para
integrar a todas las fuerzas mayoritarias en el Ejecutivo. Las iniciativas se
adoptan por consenso. Y este no se limita a los partidos, sino también a los
cantones. Los ciudadanos, por su parte, pueden vetar esas propuestas mediante
plebiscitos, e incluso impulsar sus propias iniciativas legales si cuentan con
un número razonable de apoyos. En la democracia suiza, los ciudadanos deciden. Y
esa capacidad de intervención afecta a la Constitución, que se modifica
sistemáticamente para adaptarla a los intereses de la población.
Suiza, sin duda, no carece de aspectos controvertidos, como su opacidad
bancaria. Pero también puede presumir de hitos admirables, como un sistema
educativo público, totalmente gratuito, que integra a la apabullante mayoría de
la población escolar, y que es un referente por sus medios materiales, su rigor
académico y sus resultados. O la implicación social, colectiva, en el cuidado
del medio ambiente.
Por todo lo dicho, y por otras razones que se desgranan en el monográfico nº 64
de la revista ALTAÏR, Suiza aúna atractivos esperados y sorpresas insospechadas.
Para familiarizarnos con su complejidad, hemos contado con la inestimable ayuda
de Elena Affeltranger, Francesca Antonelli y Gilles Dind, a quienes queremos
expresar nuestro reconocimiento más sincero.
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