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ESPECIES PROTEGIDAS
El águila calva,
fuera de peligro
Pese a ser considerada como un
emblema de Estados Unidos, el águila calva engrosó la lista de
especies en peligro de extinción en 1967. Por fortuna, un
endurecimiento legislativo, con limitaciones a las explotaciones
agrarias donde anidaba, ha permitido que su población remontase hasta
los diez mil ejemplares actuales, con presencia en 47 de los cincuenta
estados del país.
El medio millón de águilas que existían cuando llegaron los primeros
inmigrantes europeos fueron diezmadas sin contemplaciones por
aquéllos. Luego, en las décadas de los cincuenta y sesenta del siglo
pasado, cuando ya figuraba como especie protegida, el uso masivo de
DDT debilitó el cascarón de sus huevos, y todavía se redujo más su
población, hasta alcanzar la crítica cifra de cuatrocientos
ejemplares, dejando el águila calva al borde de la extinción.
Con su característica cabeza cubierta de plumas blancas, aparece
inscrita en las monedas y billetes estadounidenses. Sin embargo, su
elección como símbolo no contó con el beneplácito de todos los padres
fundadores del país: Benjamin Franklin consideraba el águila “un
pájaro de mal carácter moral”. En su lugar, prefería el pavo.
PUEBLOS DEL MUNDO
Amenaza de
extinción en el lago Turkana
La cultura el-molo ha visto su
censo reducido a apenas cuarenta personas. A ellas se suman otras
cuatrocientas, descendientes de relaciones con comunidades vecinas. El
pueblo el-molo vive esencialmente de la fauna acuática y se ha visto
muy afectado por la prohibición de cazar cocodrilos e hipopótamos.
También sufre frecuentes ataques de sus vecinos gabra, que habitan la
misma región, y padece, además, enfermedades diversas.
Localizados en la orilla sudeste del lago Turkana (Kenia), su
desaparición será inminente si el Gobierno no adopta medidas. La
arqueóloga Purity Kiura ha destacado que "esta tribu es un patrimonio
único, y el problema es que su cultura nunca se ha documentado". El
Gobierno de Kenia alega, a su vez, que les ha construido dispensarios
médicos, entre los proyectos para mejorar la calidad de vida de las 42
culturas minoritarias censadas en el país.
DESCUBRIMIENTOS
Fallece una
leyenda de la exploración
A mediados del mes de septiembre
de 2007, murió Douglas Eugene –“Gene”– Savoy cuando tenía ochenta años
de edad. En su haber, figura el descubrimiento de más de cuarenta
ciudades perdidas. Entre otros yacimientos, trabajó en Vilcabamba
(Perú), el último refugio de los incas, precisamente el que buscaba
Hiram Bingham cuando halló Machu Pichu.
En los años sesenta del siglo pasado, Gene Savoy se internó en la
selva peruana, espacio hasta entonces desatendido por los arqueólogos.
A lo largo de cuarenta años, sacó a la luz ciudades como Gran Pajatén,
Gran Vilaya y Gran Saposoa, vinculadas a la misteriosa civilización
preincaica conocida como chachapoyas. También se aventuró en la
navegación oceánica.
CONSERVACIÓN
Nuevas reservas
de la biosfera
En la última reunión de la Mesa
del Consejo Internacional de Coordinación del Programa sobre el Hombre
y la Biosfera (mab), celebrada en París del 18 al 20 de septiembre de
2007, se acordó declarar 23 nuevas reservas. Están localizadas en
países diversos, como Sudáfrica, Australia, Vietnam, Qatar o los
Estados Federados de Micronesia. Con éstos, suman ya 529 los espacios
declarados, y 105 los países que albergan alguna reserva de la
biosfera.
Las reservas de la biosfera pretenden reducir la pérdida de
biodiversidad y mejorar los medios de subsistencia de las poblaciones.
Entre las nuevas incorporaciones, figura la de Río Eo, Oscos y Tierras
de Burón, en la costa cantábrica, entre Asturias y Galicia. Los
humedales de la desembocadura del río Eo estaban ya protegidos por la
Convención de Ramsar. La reserva incluye, también, parte del litoral
y la cordillera Cantábrica. Portugal, a su vez, ha sumado a la lista
las islas Corvo y Graciosa de las Azores. También cabe destacar que El
Salvador, que no contaba con ninguna reserva, ahora suma dos. Se han
declarado otros espacios en México, Argentina, Chile, Costa Rica o
Ecuador.
TRANSPORTES
Proyectos
ferroviarios en el oeste africano
Una corporación sudanesa y otra
china han firmado un acuerdo para construir una línea ferroviaria en
Mauritania. Su objetivo es conectar la capital, Nuakchot con los
depósitos de fosfatos de Bofal, en el sur del país. El recorrido, que
seguirá la frontera que limita con Senegal, sumará un total de 430
kilómetros. Además de los evidentes intereses en el transporte del
mineral, la línea también abrirá zonas aisladas de Mauritania, que
cuentan con importantes recursos agrícolas y ganaderos. A su vez, el
Gobierno desea que esta nueva vía conecte con la red ferroviaria que
cubre ya Senegal, Malí y Burkina Faso.
También en el oeste africano, un consorcio liderado por la Kampac Oil
Company de Dubai ha firmado un contrato para abrir otra línea
ferroviaria; ésta, en el oeste de Ghana. Además del tendido de 800
kilómetros de vía, se rehabilitarán 400 kilómetros ya existentes. Este
diciembre se iniciarán las obras y la totalidad del proyecto debe
estar en funcionamiento dentro de cuatro años. Se financiará gracias a
la concesión de derechos de extracción de minerales al consorcio
constructor.
PATRIMONIO
Museo submarino
en Egipto
La bahía de la ciudad egipcia de
Alejandría esconde una gran abundancia de tesoros, hasta el momento
sólo al alcance de los buceadores. Sin embargo, pronto estarán a la
vista de todo visitante que se acerque al nuevo museo que ha diseñado
el arquitecto francés Jacques Rougerie. Además de incluir un edificio
dedicado al tratamiento y la conservación de los objetos ya extraídos,
se ha proyectado un patio acuático, sumergido, desde el cual se
observarán tanto las obras que no se han sacado a la superficie, como
la tarea de los arqueólogos que continúan trabajando en el yacimiento.
Una idea similar es la del arquitecto japonés Tadeo Ando para el museo
del mar que se inaugurará en 2012 en la isla de Saadiyat (Emiratos
Árabes Unidos). En este caso, estará dedicado a la cultura marítima
del golfo Pérsico, con especial atención a la pesca y la extracción de
perlas.
Ya existen otras instalaciones bajo la superficie del mar que permiten
observar la vida subacuática, como las de Eilat (Israel) o Hawai. Pero
los nuevos edificios proyectados deben permitir la aproximación a
culturas sumergidas y restos de naufragios. El arquitecto Jacques
Rougerie sueña ya con diseñar un museo que permita observar el
Titanic. |
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