| |
La laguna Guatavita y el mito de El Dorado
En la sección “Terra Incognita” del número 59 de ALTAÏR, se abordó el
mito de El Dorado. Ese texto omitió un hecho importante: su
vinculación a un rito practicado en la laguna de Guatavita, a sesenta
kilómetros de Bogotá, en la cordillera andina. En ese ritual, un
cacique se bañaba en polvo de oro sobre una balsa en el centro de la
laguna. Cronistas de la época, como Juan Rodríguez Freyle, dieron fe.
Quienes hoy visitan Guatavita, pueden apreciar la hendidura abierta
por el hombre en los siglos XIX y XX para desecar la laguna. No lo
lograron, pero hallaron figuras de oro, hoy en paradero desconocido.
No es casual que el aeropuerto internacional de Bogotá se llame El
Dorado.
Jaime Plata /
Bogotá
Cerca de Toquio
Quisiera aportar mi granito de
arena a su número 65, dedicado a Japón. Aquellos que centren su viaje
en Toquio, ciudad infinita, pueden necesitar salir de ella en busca de
lugares más tranquilos. Con ese fin, hay algunas escapadas que bien
merecen uno o dos días. Resulta obvia la del monte Fuji. Algo menos,
la de Kamakura –en la revista solo se reprodujeron las manos de su
enorme Buda de bronce–. Y como colofón, nunca está de más acercarse a
Matsumoto, en los Alpes Japoneses: tiene montes, un castillo y un
museo de ukiyo-e (grabados en madera).
Ana María Saliente / Madrid
Reivindicación de
Basilea en el monográfico suizo
Compré con ilusión el número 64
de ALTAÏR dedicado a Suiza, entre otros motivos porque he nacido y
vivido allí. Les quiero felicitar por la publicación, con reportajes
muy interesantes y matizados. Sin embargo, me decepcionó la poca
presencia de Basilea, mi ciudad. Aparecen imágenes de ella en los
artículos de arte y de arquitectura, pero la segunda urbe de Suiza ni
se menciona en el apartado urbano de la Guía.
Daniel Izquierdo / Valencia
Diez años de viaje, la
aventura continúa
Queremos compartir con los
lectores de ALTAÏR el décimo aniversario de La vuelta al mundo en 10
años. El 20 de junio de 2000, salimos de Barcelona en nuestra “casa”,
una furgoneta 4x4, para recorrer el sur de Europa, Oriente Próximo y
África, de norte a sur. Cruzamos el Atlántico en un barco de Pescanova
y nos perdimos en Sudamérica. Ahora iniciamos nuestra educación
mexicana, después iremos hacia el norte de Alaska, para volver a
Barcelona uniendo Vladivostok con Fisterra. Siempre con la misma
furgoneta, trabajando en el camino y editando libros sobre nuestras
vivencias, como El libro de la independencia. Si os interesan, podéis
seguir nuestras peripecias en la web: www.viajeros4x4x4.wordpress.com.
Salud, y brindamos por los viajes y las buenas rutas..., aunque las
malas sean siempre las mejores.
Pablo, Anna y La Cucaracha
|
|
|
|
MÁS REVISTAS |
|