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Pasifae, víctima
La mitología,
también la griega, está llena de personajes femeninos malvados o pervertidos.
Pasifae, esposa del rey cretense Minos, es uno de los peor parados, como
refleja el número 53 de Altaïr. En
este, se da cuenta de sus antinaturales relaciones con un toro blanco, fruto de
las cuales nacería el monstruoso Minotauro. No se menciona, en cambio, que su
arrebato fue provocado por el dios Poseidón, como castigo a su esposo por el
incumplimiento de un pacto entre ambos: el toro debía ser sacrificado al señor
del mar, como pago por su apoyo al monarca en un rifirrafe sucesorio, pero
Minos se pasó de listo y dio el cambiazo por un animal vulgar. El resto del
relato, la venganza de Poseidón, ya se conoce.
Valgan estas
líneas para reivindicar la figura de Pasifae, instrumento involuntario, víctima
al fin, de tan truculenta historia.
Rosa de Benito / Madrid
Lectores participativos
En los últimos números de la
revista, detecto una tendencia que me encanta: la creciente
participación de los lectores en esta sección, aportando webs con
interés para amantes de los viajes.
Quiero aportar mi grano de arena, en forma de dos webs dedicadas a
grandes viajeras del pasado: www.trotamundas.com, que ofrece muchas
biografías de exploradoras de todos los tiempos; y
www.mujeresviajeras.com, centrada en el siglo XIX.
Ambas propuestas permiten rescatar del olvido a personas que
recorrieron el mundo en condiciones, a veces, muy difíciles.
Berta Carretero / Oviedo
Una parada en Mindelo
Apareció en el Cuaderno de Viajes
nº 53 un artículo dedicado al senderismo en la isla caboverdiana de
Santo Antão. Para alcanzar tal isla, es preciso embarcarse en su
vecina São Vicente, concretamente en el puerto de Mindelo, y quisiera
hacer hincapié en que el visitante no debe perderse esta ciudad. Su
puerto natural, que ocupa un amplio cráter inundado, se encuentra
entre los mejores del océano Atlántico. Por eso lo eligieron los
ingleses como base para el aprovisionamiento de sus vapores. En sus
tiempos gozó de un ambiente cosmopolita. Y aunque hoy está algo
decaída, la ciudad conserva una gran riqueza cultural y la amplitud de
miras de sus habitantes. Entre escritores y músicos, quizá la más
conocida sea la gran Cesária Évora. Paseos junto al mar, calles
coloniales, mercados impolutos... hay mucho que ver, con calma.
También, claro, se come un exquisito pescado, como los arroces del
peculiar restaurante Pica Pau. Y por la noche, música. Que nadie se la
pierda.
Ernesto Dueñas / Biescas (Huesca)
Paraísos en la Tierra
El motivo de esta carta es
animaros a la edición de un monográfico sobre lugares paradisíacos. No
os asustéis, no me refiero a playas con cocoteros, sino a destinos
donde se ha especulado que estuvo el Edén bíblico. Sin ser un experto
en la materia, me atrevo a enumeraros unos cuantos, por si pueden ser
de ayuda: el sur de Iraq, entre los ríos Tigris y Éufrates; el este de
Turquía, también entre los dos ríos citados; el norte de Irán, en
torno a la ciudad de Tabriz; la actual Tierra Santa, claro; la isla
indonesia de Java; el valle del Rift, en el este de África, donde se
hallaron los restos de Lucy; el territorio de Sinkiang, en el
Turquestán bajo soberanía china; Lemuria, vaga región del Índico que
comprende Madagascar, el sur de la India y Malasia; las islas
Seychelles; y el territorio de Wisconsin, según las audaces tesis de
un predicador local.
Salvador Pérez / Madrid
Controversia religiosa
Que no, que no, que no me
convence la lectora Rebeca Luccarelli con su apología de la religión
en el “Correo del Lector” del nº 53 del Cuaderno de Viajes. Sin dudar
de su buena intención, la realidad es que la religión ha separado más
que unido a los pueblos a lo largo de la historia. Y no me refiero
solo a las tan denostadas “religiones del Libro”, sino a cualquier
otra. ¿O es que el supuesto pacifismo budista impide el acoso del
Gobierno butanés contra su minoría nepalí, hindú, o del régimen
cingalés contra los tamiles de Sri Lanka? Que no: laicismo para todos;
y en su casa, allá cada cual.
Antonio Almansa / Cartagena
Sabores de Asia
Os escribo desde la dulce y
revuelta isla de Sri Lanka. Hace dieciocho meses que resido en este
país; antes anduve recorriendo Indonesia, Laos, la India, Tailandia,
Vietnam... En todos esos lugares aprendí mucho del tema que más me
gusta: la cocina asiática. Animado por las muchas cosas asimiladas, he
puesto en marcha un blog que quizás interese a algunos lectores de la
revista. Se llama Cuadernos de Cocina Oriental. Podéis curiosearlo en:
http://cocinaorientalgurumasala.blogspot.com
Álex Zurdo / Colombo (Sri Lanka) |
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