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Revista ALTAÏR
nº 59/01 - Mayo 2.009
PVP
5,95 €
CALIFORNIA Y EL LEJANO OESTE
San Francisco
/ Yosemite / Las Vegas
Gran Cañón del Colorado / Monument Valley
UN GRAN VIAJE HACIA LA TIERRA DE
PROMISIÓN
En tiempos de tribulaciones,
forma parte de la naturaleza humana la creencia en una tierra nueva donde es
posible un nuevo comienzo. Una tierra donde el trabajo y el esfuerzo aporten
prosperidad, se respeten todos los ideales y no exista opresión. California
encarna ese anhelo como pocos lugares. Conforme la colonización de América del
Norte avanzaba, el confín occidental se reveló un paradigma de tierra de
promisión, con un clima benigno y un suelo feraz. Campesinos y buscadores de oro
acudieron en busca de esa nueva existencia. Muchos llegaron por mar,
desembarcando en el puerto de San Francisco. Otros acometieron la travesía del
continente, descubriendo parajes hasta entonces ignorados por el hombre blanco,
desiertos, cañones y montañas que pasaron a formar parte del acervo común, no de
Estados Unidos, sino de la humanidad entera.
Un siglo y medio después, California sigue siendo un imán para los sueños de
bienestar. Un 27% de su población son inmigrantes de primera generación, recién
llegados; diez millones de personas. La mayoría acceden a través de los pasos
fronterizos con México, un país que aporta 4,4 millones de residentes al Estado.
También existen importantes comunidades asiáticas, con 750.000 filipinos o
660.000 chinos. California es una sociedad multicultural.
No faltan razones para su visita, a la vista está. Pero la argumentación sería
incompleta si no aludiese, también, a la prodigiosa naturaleza local. Muy pocas
regiones del mundo concentran semejante diversidad de paisajes extremos en tan
poco territorio, desde los farallones y cascadas de Yosemite, a los abrasadores
desiertos de Mojave o Death Valley, de los pasmosos bosques de secuoyas a las
colonias de leones marinos de la costa del Big Sur. A ello se suma la
posibilidad de hacer escapadas a destinos de ensueño en estados vecinos, como
Monument Valley o el Gran Cañón del Colorado.
California y el Lejano Oeste forman parte, sin duda, de ese ramillete de
destinos que cualquier viajero ansía conocer. Su visita es un reencuentro con
aquellos pioneros en busca de la Tierra Prometida. Al reflexionar sobre ese
pasado, los mitos —películas, novelas, historias o canciones— adquieren otra
dimensión. La situación, además, es singularmente propicia, merced a una paridad
ventajosa entre el euro y el dólar. Muy pocas veces la puerta de los sueños
estuvo tan abierta para los corazones europeos.
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